¡Domina tu comidas!

La preparación de comidas puede ser el enfoque más olvidado para mantener una dieta saludable. Sabemos que puede parecer abrumador y consume mucho tiempo (¿quién quiere cortar verduras en la cocina durante horas?), Especialmente cuando estás haciendo malabarismos con tu agenda tan ocupada. La verdad es que un poco de planificación te ayuda en este largo camino.

Cuando preparas tus comidas, no tiene que pasar por toda la tienda, deambular sin rumbo o calcular el control adecuado de la porción. De hecho, la preparación de comidas puede ahorrarte tiempo y dinero, ayudarte a tomar mejores decisiones saludables y mantenerte al día con tus metas de bienestar y salud.

Pero, antes de comenzar, lee estos consejos para ayudarte a planificar y preparar tus comidas. ¡Te sorprenderá lo rápido y fácil que puede ser! Aún más importante, tendrás más tiempo para las personas y cosas que más amas.

Planifica y Organiza

El primer paso es pensar en el tipo de comida que quieres comer. Tal vez sea ensalada de pollo a la plancha o camarones y vegetales. Tienes que ser creativo y mezclar tus comidas. Busca en internet nuevas recetas que te inspiren y sean agradables a tu paladar.

Elijas lo que elija, anota tus comidas para la semana (¡un diario funciona muy bien!), Junto con todos los ingredientes que necesita, y lleva esa lista a la tienda. Categoriza cada comida para saber qué hay para el desayuno, el almuerzo y la cena. Para una comida fácil o un refrigerio nutritivo, prueba un IsaBar, que viene en dos sabores, como chocolate y limón.

Considera la compra de recipientes pequeños y económicos para ayudarte a repartir las porciones. Esta es también una manera simple y fácil de guardar tus comidas y transportarlas a la escuela o a la oficina.

Cocina práctica

Cuando se trata de preparar las comidas, algunos de los alimentos más comunes para usar incluyen las pechugas de pollo; carne; huevos duros; arroz integral; verduras como aguacate, brócoli, coliflor o calabacín; y frutas como manzanas, naranjas o peras.

Asar a la parrilla o cocinar al vapor son excelentes maneras de preparar carnes magras y verduras para reducir o eliminar el aceite no deseado. Elige adobos, especias y condimentos sin calorías o bajos en calorías para aumentar el sabor sin agregar grasa extra.

Recuerda siempre enfriar y almacenar tus alimentos a las temperaturas adecuadas para evitar la contaminación por bacterias dañinas.

Si bien puedes pasar un poco más de tiempo de lo normal en la cocina, hazlo divertido, encendiendo la música o llamando a un amigo. Te sorprenderá lo rápido que se te pasará el tiempo.

Empaca y distribuye

Una vez que termines de preparar las comidas, distribuye las porciones y etiqueta cada recipiente con el nombre y la fecha de la comida. Si te sientes más ambicioso, empaca algunas comidas extras y guárdalas en el congelador. Me agradecerás cuando regreses a casa después de un largo día de trabajo, tu refrigerador este vacío y tus hijos pregunten: “¿Qué hay para la cena?”

2018-10-22T16:44:48+00:00Septiembre 15, 2018|Categorías: Estilo de Vida, Nutrición|